Presentación de Mis Mejores Fotografías.

sábado, 13 de julio de 2013

Crónica de la Travesía por la isla de El Hierro.

La isla de El Hierro, la más occidental y meridional del archipiélago canario, recuerda un poco a una gran pirámide que culmina en el Pico Malpaso (1501 m.) y tiene por base un triángulo cuyos vértices son la Punta Norte, en el nordeste; La Restinga, el extremo sur que también coincide con el del archipiélago; y la Punta de La Orchilla en el oeste, lugar por donde los primeros geógrafos hicieron pasar el meridiano cero por ser el territorio más occidental entonces conocido. 
  

He venido a la isla de El Hierro con el único objetivo de recorrerla a pie para explorar y estudiar su flora y vegeración; no se trata de un reto alpinístico como los que me suelo proponer todos los años por estas fechas, esta vez mi cuaderno de campo será el protagonista. Pero no reflejaré aquí todas mis observaciones botánicas, para eso tengo el otro blog, estas son las crónicas de los seis días que pasé en la isla. 


Martes, 28 de mayo de 2013


14:40 Aterrizo en la isla de El Hierro procedente del aeropuerto de Tenerife Norte. En dicho aeropuerto me confiscaron el cartucho de gas que llevaba en mi mochila, de modo que si quiero vivaquear en la isla tengo que hacerme con un nuevo cartucho que espero encontrar por alguna de las tiendas de Valverde.
Con un calor sofocante y bajo un sol de justicia comienzo a caminar desde el aeropuerto de El Hierro, situado en el Llano de Los Cangrejos, en el sector NE  a nivel del mar. Camino por un sendero que asciende por una ladera hacia Valverde, la capital de la isla, situada a 670 m. de altitud y a unos pocos kilómetros de distancia. 


Valverde, capital de la isla de El Hiero.

Durante la ascensión recojo ya las primeras muestras de líquenes. Me llaman especialmente la atención los muros de rocas con las que los campesinos delimitan sus parcelas, están colonizadas por líquenes fruticulosos que no había visto nunca hasta hoy.


Líquenes del género Roccella
Los aborígenes utilizaban estos líquenes para la obtención de tintes naturales. Son frecuentes en todas las islas, sobre todo en los riscos y paredones con orientación N-NE. Aquí los conocen como "orchillas".  
 
17:00 Llego a Valverde. Allí encuentro una ferretería abierta que casualmente tiene cartuchos de gas, pero válidos solo para hornillos convencionales. Allí me informo de las guaguas que pueden trasladarme a Guarazoca, lugar desde donde puedo asomarme al Mirador de La Peña para visualizar la panorámica global de El Golfo y descender hacia la costa norte.  

18:00 Una guagua me deja en Guarazoca y llego caminando al Mirador de La Peña desde donde contemplo El Golfo de la isla de El Hierro.


El Golfo visto desde el Mirador de La Peña.
Dos grandes calderas volcánicas estrangulan la isla de El Hierro dándole esa forma de herradura tan peculiar a la que alude su nombre: El Golfo en el norte y Las Playas en el sur. Se registran en ambas desniveles descomunales sin apenas moverse en el plano, desde aquí en el Mirador de La Peña casi me asomo al mar y me encuentro a más de 600 m. de altitud. 

Para descender por el barranco los 640 m. de desnivel tengo que buscar el sendero "rompeculos" que parte de la Ermita de la Virgen de La Peña. Espectacular la vista desde aquí de los Roques de Salmor. 


Roques de Salmor desde la Ermita de la Virgen de La Peña.
 19:00 Gran imprevisto: El Sendero de La Peña se encuentra cerrado por encontrarse cortado a causa de unos desprendimientos, probablemente acontecidos tras los numerosos seísmos que azotaron la isla recientemente. Esto da al traste con mis planes y tengo que replantear la travesía entera. Es ya demasiado tarde y no puedo arriesgarme a bajar ni tampoco a meterme por el interior de la isla sin aprovisionarme de agua. 


Sendero de La Peña cerrado por desprendimientos.
19:30 Lo único que se me ocurre es recorrer los seis kilómetros que me separan de San Andrés y hacerme allí con agua para pasar la primera noche en la isla, de tal modo que mañana podría bajar a El Golfo desde el Mirador de La Jinama. 

20:45 Tras recorrer un sendero que cruza por numerosos campos pastoreados, llego a la villa de San Andrés. Una plaga de saltamontes me acompaña a lo largo de los seis kilómetros de recorrido, tengo que caminar con cuidado porque hay tantos que apenas puedo evitar pisar unos cuantos a cada paso que doy.   



Antaño todos estos campos, hoy convertidos en barbecho, albergaban una exuberante laurisilva. Prueba de ello es la presencia testimonial de "El Garoé", el "Árbol Santo", del que la historia cuenta que fruto de la condensación de las nieblas casi perpetuas manaba abundante agua que era aprovechada por los aborígenes herreños. Se trata de un til muy desarrollado, presente en la laurisilva de otras islas pero prácticamente extinguido en El Hierro. Desgraciadamente no me queda tiempo para buscar ese árbol testimonial, tengo que hacerme con agua y buscar un lugar para pasar la noche.

22:00 En San Andrés he podido comprar agua embotellada, de modo que comienzo a caminar en dirección al Mirador de Jinama. A un par de kilómetros del pueblo encuentro un campo llano situados a unos 1.200 m. de altitud y cubierto de niebla en el que decido acampar antes de que se me haga de noche. 

Miércoles, 29 de mayo de 2013

7:15 Amanece todo cubierto de niebla. Tras pasar la primera de las noches en la isla, levanto el campamento y recojo numerosas muestras de los líquenes que abundan por la zona. Los bordes de los caminos están plagados de cardillos espinosos, una especie de cardo muy frecuente en la región mediterranea. 


Cardillo Espinoso o "Tagarnina" (Scolymus hispanicus). 
9:35 Llego al borde del cráter que se precipita hacia El Golfo a la altura del Mirador de Jinama, situado a 1.240 m. de altitud. Como era de esperar, la niebla que choca en las paredes del cráter impide que pueda disfrutar de una panorámica espectacular. 



10:40 El Camino de Jinama que desciende vertiginosamente por el cráter de El Hierro me adentra de lleno en el mundo de la laurisilva canaria y tras recorrer los primeros metros recojo varias muestras de plantas y líquenes. 


En realidad, la elevada inclinación del sustrato no favorece el desarrollo del suelo y la formación vegetal resultante se queda en una etapa anterior y no progresa hacia una laurisilva genuína, sólo en algunas vaguadas resguardadas aparecen las especies más típicas de laurisilva: Laureles, mocanes, acebiños, madroños... Pero a mí me llaman especialmente la atención los líquenes y los abundantes helechos.



14:00 Tras el largo descenso desde Jinama a través del sinuoso sendero llego a Frontera, principal población de El Golfo. Me llama la atención la Ermita de Nuestra Señora de Candelaria, situada sobre un cono volcánico.


Ermita de Nuestra Señora de Candelaria.
15:30 Después de recorrer los campos que rodean Frontera, donde los campesinos cultivan todo tipo de frutales, llego al Lagartario y al Ecomuseo de Guinea, pero no me enseñan el criadero del Lagarto Gigante de El Hierro porque tienen que esperar a la hora establecida para realizar la visita guiada. Estoy yo sólo, no he encontrado ni un sólo turista  en los dos días que llevo en la isla... me pareció tan ridículo que me fui de allí sin visitarlo. Pongo rumbo a la costa de Los Sargos.

17:00 Llego a la población de Las Puntas y al embarcadero de Punta Grande. Me dispongo a recorrer la senda costera de Los Sargos. 
Puente de lava natural en Las Puntas.
Durante el recorrido tomo varias fotografías y realizo varios muestreos de plantas y líquenes. El alto grado de salinidad tanto ambiental como edáfico limita el desarrollo de plantas que no sean las adaptadas a resistir el influjo constante del mar. La Lechuga de Mar y el Tomillo Marino son las más abundantes. 


Roque de Salmor desde Las Puntas.
El paseo por esta costa ofrece paisajes tan curiosos como el de este acantilado repleto de columnas basálticas con forma de primas.
Columnas basálticas en la costa de Los Sargos.
20:00 Me quedo a contemplar la puesta de sol en este lugar tan apacible y decido pasar aquí la segunda noche en la isla. 



Jueves, 30 de mayo de 2013

8:30 Desayuno en Frontera donde me informo de la posibilidad de que una guagua pueda llevarme a Sabinosa, el último pueblo en el extremo opuesto de la costa de El Golfo. Sin embargo, hoy es festivo en las Islas Canarias y no hay servicio de guaguas que me lleven a Sabinosa. Me aprovisiono de agua embotellada por lo que pueda pasar para garantizarme agua durante toda la jornada y busco un taxi. 

9:45 Finalmente un taxi me deja en el Pozo de la Salud en Sabinosa y comienzo a caminar hacia la Playa de las Arenas Blancas. Mi intención hoy es llegar al Sabinar de La Dehesa donde tengo previsto realizar un muestreo de líquenes epífitos. 


El Pozo de La Salud y Sabinosa desde la Playa de Arenas Blancas.
10:35 Recorro la costa del extremo nor-occidental de isla a través del Malpaís de la Punta de La Dehesa. Aquí no hay más vegetación que los primeros líquenes colonizadores, los pioneros en la sucesión ecológica. 



12:45 Naturaleza puramente petrificada: El puente de lava en la Punta de La Dehera es realmente espectacular, dan ganas de cruzarlo, pero con el mar tan embravecido es mejor pensárselo dos veces.



13:00 Comienzo la ascensión hacia el Sabinar de La Dehesa, siguiendo en  principio el trayecto que va por la pista asfaltada.  Todo el extremo suroeste de la isla está prácticamente deshabitado, la siguiente población se encuentra a más de 20 kilómetros de aquí. A partir de los 250 m. de altitud abandono la pista para subir monte a través.

El Sabinar de La Dehesa constituye la más espectacular y mejor conservada muestra de los sabinares canarios, bosques que se encuentran en clara regresión en el resto de las islas a causa de la sobreexplotación turística. Pero aquí en El Hierro se llegan a formar cúmulos boscosos de gran pureza, prácticamente impenetrables. No hay duda de que la soledad del lugar favorece su protección, me encuentro totalmente solo y no detecto rastro alguno de vida humana. El crecimiento lento de este tipo de árboles combinado con la presencia constante de fuertes vientos alisios cargados de humedad hacen que adopten esas formas tan características, no vistas en otros lugares.

14:50 Me detengo para descansar bajo el cobijo de una de ellas y aprovecho para realizar el muestreo de líquenes.



Las formas retorcidas de estas sabinas me proporcionan un cobijo excepcional para pasar la noche, pero todavía me sobran horas durante la jornada que puedo aprovechar para seguir avanzando en mi recorrido por la isla, de modo que decido seguir caminando hasta que caiga la noche.


Esta es la famosa Sabina de El Hierro.

20:00 Llego a la zona de El Tomillar, en la vertiente sur de la isla, y casualmente me encuentro con una fuente que no figura en los mapas. No me lo pienso dos veces y monto campamento en una explanada con vistas al apacible Mar de Las Calmas y al Faro de Orchilla. Se dice que desde la Punta de La Orchilla, un español puede ver desde su suelo ocultarse más tarde el sol.

Viernes, 31 de mayo de 2013

8:30 Han soplado fuertes vientos durante toda la noche pero he podido descansar lo suficiente como para afrontar una nueva jornada de marcha por la isla. Hoy toca una jornada de transición en la que tengo que recorrer los 12 kilómetros que aún me separan de la Hoya del Morcillo, lugar donde tengo previsto pernoctar durante dos noches.


El Mar de Calmas...al fondo, la punta de La Restinga.
El camino esta vez no tiene pérdida, tan solo tengo que caminar por la pista forestal de El Julán hasta llegar a la Hoya del Morcillo. El pino canario domina el paisaje a lo largo de la vertiente sur de la isla, al menos en las partes más elevadas. Es precisamente en la Hoya del Morcillo donde este bosque de pino canario alcanza su ótimo.



13:00 Llego a la Hoya del Morcillo, el único lugar de toda la isla equipado y preparado para la acampada. Aquí pasaré las próximas dos noches, de modo que monto el campamento y decido pasar la tarde descansando por el lugar. Algunos ejemplares de pino canario son aquí verdaderos colosos, auténticos monumentos vegetales levantados con el esfuerzo inagotable de la naturaleza durante el transcurso de los siglos.  

14:00 La población más cercana se encuentra de aquí a media hora caminando hacia el sur, de modo que opto por bajar a dar una vuelta por el pueblo para hacerme con algunas probisiones. 


El Pinar.
19:00 Regreso al campamento para planificar las próximas jornadas. Mi intención es recorrer el Fayal-brezal de La Llanía y ascender al Pico Malpaso, el punto más elevado de la isla, pero el tiempo parece que no acompaña demasiado, arriba en la cumbre está cubierto de niebla y probablemente no pueda ver nada. 

Sábado, 1 de junio de 2013

9:45 Como hoy no tengo que levantar el campamento comienzo a caminar más temprano de lo habitual y más ligero de equipaje. 

10:35 Llego al Fayal-brezal de La Llanía, una de las formaciones boscosas más peculiares de la región macaronésica, dominada por la faya y el brezo arbóreo. En líneas generales se trata de una formación previa a la laurisilva genuína que compite el territorio con el pinar. El mar de nubes procedente del norte cargado de humedad desborda las cumbres y origina un fenómeno de inversión climática que permite el desarrollo de este tipo de bosque.  


Fayal-brezal de La Llanía.
Examinando la flora liquénica del lugar encontré un liquen que me llamó poderosamente la atención por tratarse sin duda alguna de uno de los endemismos botánicos canarios: Hypogymnia tavaresii



12:30 Después de recorrer el bosque y realizar varios muestreos, comienzo a ascender hacia la línea de cumbres en lo que parece ser el Pico Tenerife (1.416 m.). No estoy muy seguro porque no se ve nada, estoy envuelto en un manto de niebla espera y todo está empapado por la humedad ambiental procedente del mar de nubes. 

14:00 No hay duda, alcanzo la cumbre del Pico Malpaso (1.501 m.), pero como era de esperar no veo nada más que niebla. 


En el Pico Malpaso.
15:00 Inicio el descenso de regreso hacia la Hoya del Morcillo pasando por la Fuente de los Reyes, curioso lugar tapizado por densas matas de musgos.


Fuente de Los Reyes.
17:00 Llego al campamento de La Hoya del Morcillo antes de lo previsto, me ha sobrado tiempo incluso realizando varios muestreos de plantas y líquenes. Decido pasar el resto de la tarde organizando el material recolectado y preparando una buena cena. 

Domingo, 2 de junio de 2013

10:00 Hoy es la última jornada de estancia en la isla. Mi objetivo hoy es llegar antes del anochecer a La Caleta, población próxima al aeropuerto donde mañana tengo que tomar el vuelo de regreso a Tenerife. Me separan muchos kilómetros de distancia, por lo que decido coger una guagua que sale de El Pinar a la una de la tarde y que me puede llevar a Valverde. 

13:30 Llego a Valverde, la capital de la isla. Inicio el descenso a La Caleta por un barranco que cae directamente al mar. Durante el recorrido tomo algunas muestras más de líquenes. 


La Caleta.
19:00 En La Caleta establecí conversación con uno de los habitantes de esta pequeña población que resultó ser trabajador del Cabildo Insular; después de contarme curiosidades en torno a la reciente erupción volcánica submarina de La Restinga, tuvo la gentileza de hacerme entrega de una roca procedente de las prospecciones geológicas realizadas en el volcán, la "roca más nueva de España" me dijo.



Aquí pongo punto final a mi aventura por la isla de El Hierro, la isla más cuidada y respetada del archipiélago canario, naturaleza viva en estado puro alejada todavía de la sobreexplotación turística que caracteriza al resto de las islas. 

No hay comentarios: